¿Qué son las neoplasias?

Las neoplasias son un problema común en la práctica veterinaria diaria de pequeños animales. Como consecuencia de los progresos en el equipamiento de las clínicas veterinarias y las investigaciones acerca de las causas de las enfermedades caninas y felinas, el diagnóstico de neoplasias son cada vez más frecuente. Si bien desconocemos las cifras exactas acerca de la incidencia de tumores en perros y gatos, las estimaciones conservadoras sugieren que 1 de cada 4 perros y 1 de cada 3 gatos desarrollará cáncer durante su vida. Los estudios epidemiológicos acerca de neoplasias realizados en pequeños animales en general se refieren a los perros. Como dato comprarativo entre especies, se sabe que en medicina humana, que una persona de cada 3, desarrollara cáncer durante su vida. Con lo cual queda demostrado que nuestras mascotas, tienen mas probabilidades de desarrollar cancer a lo largo de su vida. Los perros tiene 35 veces mas cancer de piel que las personas, 4 veces mas cancer de mama, 8 veces mas cancer de hueso y una incidencia 2 veces mayor de leucemia. Los cánceres con mayor incidencia en las personas respecto a las mascotas son el cancer de pulmón (7 veces mayor en personas) y cánceres de estomago e intestino (13 veces mayor en las personas respecto a las mascotas). Otro estudio realizado en fecha reciente acerca de la incidencia de tumores en una población de perros aportó información actualizada sobre la distribución de los tipos tumorales. Los hallazgos indicaron que la piel y los tejidos blandos son los sitios más comunes de desarrollo tumoral, seguidos por la glándula mamaria, los tejidos hematopoyéticos (incluyendo los linfoides), el aparato urogenital, los órganos endocrinos y la orofaringe. Estos resultados son similares a los informados por Dorn y otros autores en California, quienes realizaron un estudio de probabilidades sobre los datos combinados de diagnóstico de neoplasia en prácticas veterinarias de determinadas áreas del país y del examen histológico realizado en un laboratorio central con el fin de calcular la población en riesgo. La piel, la glándula mamaria y los tejidos hematopoyéticos fueron los tres sitios más comunes de desarrollo de cáncer en este estudio. Si bien los tumores de la piel y los tejidos blandos son importantes en los gatos, las neoplasias malignas como el carcinoma de células escamosas y el sarcoma de tejidos blandos parecen ser más comunes que las lesiones benignas. Los tumores mamarios son menos frecuentes en gatos, pero son malignos en una mayor proporción. El cáncer afecta a algunas razas más que otros. Las razas de perro más probabilidades de contraer cáncer y el tipo de cáncer que son más susceptibles son: Boyero de Berna - Sarcoma histiocítico (tejidos blandos) Boxer - Linfoma y el cáncer cerebral Cocker Spaniel - Linfoma Golden retriever - Linfoma y hemangiosarcoma Labrador Retriever - Linfoma y hemangiosarcoma Pug - Mastocitoma Shar-Pei - Mastocitoma Galgo - Osteosarcoma Rottweiler - Osteosarcoma Collie - Cáncer nasal Terrier escocés - Carcinoma de células de transición (de la vejiga) y melanoma Chow Chow - Cáncer de estómago Flat Coated Retriever - Carcinoma de células de transición (de la vejiga) y el melanoma

La demanda de tratamiento de mascotas con cáncer es creciente y parece probable que esta tendencia continúe en el futuro cercano, en tanto más animales estén cubiertos con seguros que incluyan los costos del tratamiento. Los métodos convencionales de tratamiento oncológico en animales, como ocurre en los seres humanos, comprenden la cirugía, la radioterapia y la quimioterapia. Estas técnicas, sin embargo no necesitan ser empleadas en forma aislada y muchas veces se utilizan en forma combinada. En realidad, la comprensión creciente de la biología del cáncer ha dejado claro que la combinación de la extirpación quirúrgica de una masa primaria, mas quimioterapia dirigida a la enfermedad sistémica, es la manera más lógica y potencialmente eficaz de manejar los tumores malignos. El manejo del cáncer en animales también busca prolongar el tiempo libre de enfermedad y la sobreviva, pero tiene el objetivo de lograr una buena calidad de vida. Todas las modalidades de tratamiento se han adaptado para cumplir dicho objetivo y si se considera que el animal está sufriendo, es posible interrumpir el tratamiento.